Sin lugar a dudas algo que une a los líderes de las empresas de tecnologías digitales es su energía y entusiasmo el promover el uso ilimitado de sus productos, por eso llama mucho la atención los recientes llamados de algunos de estos líderes a evitar o limitar el uso de estas tecnologías en niños. Al parecer ya existen consenso entre los especialistas que el desarrollo de nuevas aplicaciones, redes de conectividad y equipamiento computacional no necesariamente implica sólo beneficios. En mi mirada la clave de este dilema radica en el tipo de uso que se hacen de estas tecnologías.

Estudios desarrollados por la OCDE el año 2010, con datos obtenidos a través de la prueba PISA, en relación al uso de tecnologías digitales y logro académico, nos permitió comprender que el concepto “brecha digital” estaba transitando desde quienes tenían acceso a tecnologías digitales, hacia quienes podían darle un uso académicamente beneficioso. En la mirada de algunos investigadores, el uso académico de estas tecnologías serían el reflejo del capital cultural digital. A mayor capital cultural digital, más y mejor uso académico de estas tecnologías, versus los usos recreativo más presente en jóvenes carentes de este capital.

Una de las conclusiones que obtuve en una reciente investigación indica que los usos que los estudiantes de pedagogía les dan a las tecnologías digitales varían desde académico, recreativo y social. Aplicaciones como Facebook, Google, YouTube y WhatsApp son utilizadas por los futuros educadores de manera implícita, intuitiva y combinada, alejada de una adecuada formación digital que les permita comprender qué usos lo beneficia más en su formación como educadores. Asumimos erróneamente que estos jóvenes podrán hacer un buen uso de las tecnologías al ser etiquetados como nativos digitales, pero sólo una adecuada formación en alfabetización digital computacional puede abordar este fenómeno, permitiendo la construcción efectiva del capital cultural digital necesario para ser y formar ciudadanos digitalmente efectivos. 

 

Dr. Cristian Cerda

Departamento de Educación

Universidad de La Frontera

Fondecyt N°11140044