Jaime Ramírez Cartes, es un estudiante de la Carrera de Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica de nuestra facultad. Hace algunos meses atrás comenzó a trabajar en su junta de vecinos en el plan de recuperación de espacios públicos que les pertenece como comunidad. Hoy, todos los frutos de las reuniones y el trabajo constante se traducen en la fabricación de un huerto comunitario. 

Dentro de los primeros pasos para la recuperación de estos espacios que consideraban perdidos, se implementaron alarmas comunitarias que acercaron a los vecinos a través del trabajo en conjunto por la seguridad de sus casas, a su vez, se organizaron para postular a proyectos de cámaras de seguridad que se están instalando actualmente. 

Jaime comenta que en la Villa Los Aromos, donde ha desarrollado parte de su trabajo comunitario como ente activo de la junta de vecinos, surgió la necesidad de empezar a tomar los espacios comunes como las plazas, las cuales se encontraban en abandono y eran lugares donde se atenuaba la calificación de sectores peligrosos. Los asaltos, el acoso e incluso balazos era una tónica normalizada en el sector; no obstante un grupo de vecinos, dentro del cual se encuentra Jaime, se organizaron para postular a un proyecto de huertas comunitarias y vieron que estos espacios baldíos eran una buena oportunidad para cambiarle la cara al sector uniendo a los vecinos en un trabajo mancomunado. 

A fines de febrero comenzaron las capacitaciones de jardinería y sobre cómo plantar diferentes especies, incluso, en las capacitaciones se orienta hacia el trabajo de reciclaje y reutilización de distintos recursos para la fabricación del huerto como tablas o telas. 

“Ahora, nos han enseñado a realizar nuestro propio compostaje y así poder seguir plantando cosas que nosotros vamos a ocupar como menta, flores, frutas y verduras”, señala Jaime. 

Actualmente son 20 las personas que están interviniendo en la plaza, cultivando en los distintos huertos que se han creado, trabajando en la mantención de los espacios y la limpieza de los mismos. A pesar de que Jaime reconoce que en un principio será difícil, afirma que con perseverancia verán los frutos de esta gran labor que se verá reflejada en la recuperación de un espacio que es de todos y todas. 

“Este ha sido un proyecto súper lindo que ha permitido que nos unamos como vecinos, pues todos estamos muy interesados en la seguridad de nuestros espacios”. 

El futuro profesor explica que la idea de participar en una junta de vecinos de su villa es por la constante experiencia que ha obtenido en su carrera a través de los espacios de discusión y reflexión sobre distintos temas donde se destaca la ciudadanía. 

“Me di cuenta que es necesario que como estudiantes y miembros de una comunidad seamos parte de este tipo de procesos para impulsar iniciativas con nuestro conocimiento. A pesar de que actualmente son pocos los jóvenes que participamos, es importante que contribuyamos en los espacios de participación colectiva. Por eso, apoyar este proyecto en pos del bien común es necesario, porque después de todo, lo que allí se realice es para nosotros”. 

“Como estudiantes de pedagogía, se nos enseña cómo llevar acabo los procesos de enseñanza-aprendizaje y el hecho de fortalecer estos trabajos en grupo, en espacios que son fuera de un colegio o una sala de clases, nos ayuda a reforzar lazos en la comunidad para llevar a cabo procesos de mayor envergadura a nivel colectivo. Es importante comprender que no necesariamente se debe trabajar de manera individualista, sino que la riqueza está en trabajar en conjunto viendo las visiones y experiencias de todos y todas; fue en la universidad donde aprendí cómo llevar estos espacios”. 

Equipo Comunicaciones

Facultad de Educación, Cs. Sociales y Humanidades