“El principal desafío que hoy tiene la UFRO es crear una política de género, una unidad especializada, con personas que sean capaces de cuestionarse para avanzar”

“Siempre estuve ligada a trabajos con mujeres y cuando conocí el enfoque de género fue algo que me cambió la vida”

Ximena Briceño Olivera trabaja hace 17 años en la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades, es académica del Departamento de Trabajo social, hace 4 años que investiga sobre feminismo y maternidad y además integra la Comisión de Protocolo y política de género de la Facultad de Educación, Cs Sociales y Humanidades de la Universidad de La Frontera.  

Ha trabajado gran parte de su vida en temas relacionados con el género. Una vez egresada trabajó en el programa “Jefas de Hogar” del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) en 1994. En el año 2001 llegó a la universidad postulando a un cargo del Departamento de Trabajo Social, donde por 4 años fue instructora, para luego presentar sus papeles de jerarquización y convertirse en asistente de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades. En la actualidad, Ximena está por doctorarse de un programa de doctorado en Estudios de Genero en la Universidad Nacional de Cordoba en Argentina. 

¿Cómo ha sido tu paso por la universidad? 

Ha sido de menos a más. La universidad es un espacio que te permite realizarte en muchos ámbitos. Te da oportunidad de hacer diversas cosas como docencia, investigación, extensión y tener miradas distintas. En lo personal, he tenido la posibilidad de estudiar, de hacer cursos y capacitarme. Yo no soy profesora de profesión y como hago clases, creo que una de las cosas que he ido viendo en los últimos años tiene que ver con la posibilidad de acceder a todas estas capacitaciones de sobre temas que una debe manejar para hacer docencia, como el Diplomado de buenas prácticas y otros cursos que te ofrece la universidad, que me han sido muy útiles  para poder hacer clases innovadoras y tener mejores resultados. 

¿Qué estudios realizas actualmente?

Ahora soy candidata a Doctora en Estudios de Género. Comencé el año 2014 en la Universidad Nacional de Córdoba, lo que ha sido un esfuerzo súper grande por los viajes. Tengo todos los ramos aprobados y estoy en proceso de escritura de tesis. Ha sido toda una experiencia estudiar en una universidad argentina, los procesos son diferentes y las formas de relacionarse también. 

¿Por qué el enfoque de género?

Desde que salí de la universidad comencé a trabajar temas de género. En 1994 fui Coordinadora del programa “Jefas de hogar” del SERANAMEG y ahí conocí la temática de género. Fue un programa  que se realizó en 7 comunas y ahora está en todas las comunas de la región. Luego trabajé en salud mental con mujeres y problemas de adicciones. 

Siempre estuve ligada a trabajos con mujeres y cuando conocí el enfoque de género fue algo que me cambió la vida, es una forma de explicar las relaciones que existen, las inequidades y las desigualdades de acceso en muchas cosas. Lo del doctorado es algo que venía viendo hace mucho tiempo y en la Universidad de Córdoba abren cupos cada 4 años, por lo que postulé en la segunda versión y quedé. 

¿De qué trata tu tesis? 

Maternidad y feminismo. Las mujeres feministas no se han apropiado del discurso de la maternidad, que ha sido un poco ajeno al movimiento, ya que se ve como algo que coarta a las mujeres. Mi idea es poder unir estas dos cosas que son propias a las mujeres: el ser madre con nuestro ser feminista, para esto estoy viendo el desarrollo de mujeres feministas en su maternidad, en su vida de pareja, en hitos que tienen que ver con su parto, su cuerpo y su experiencia de crianza. 

¿Cuáles son algunas conclusiones de tu tesis?

A grandes rasgos es que las mujeres feministas han tenido la posibilidad de educarse en temas de feminismo, genero, estudiar a las  mujeres desde si mismas, por lo tanto, tienen la posibilidad de tener una relación con su maternidad mucho más libre y; toman más decisiones sobre lo que quieren hacer con la crianza, son capaces de distinguir su rol de madre con su rol de mujer, se reconocen como un sujeto mujer y luego madre. Creo que los estudios feministas o los estudios de género te dan hartas opciones de salir de episodios de violencia, experimentar cambios en tu vida. Yo he realizado 12 entrevistas en la región a mujeres de  organizaciones feministas de Temuco y he descubierto que es un potencial en la vida de mujeres. 

¿Se puede mejorar la mirada de género de la universidad? ¿Cómo se puede lograr?

Hay que hacer una revisión de las mallas curriculares y ver de qué manera se realizan cursos de genero transversales, que no sean electivos. Me refiero a la forma en cómo se desarrollan los profesionales que el día de mañana deber interactuar con personas. Hay que empezar por el lenguaje, nombrar a las mujeres, incluir a los hombres en juegos que “son de niñas” a pesar de que no lo son. Es simplemente aprender a cómo ser más igualitarios. En el área de la salud se debe trabajar con temas sobre cómo las mujeres pueden decidir sobre su cuerpo, para no depender  siempre de un profesional de la salud, fomentar el autocuidado. El lenguaje establece una comunicación binaria y hoy sabemos que hay personas que no se identifican con ser hombres o mujeres. No hemos avanzado nada en  diversidad sexual. En las relaciones humanas falta apertura en temas que son urgentes, que tiene que ver con temas que se están discutiendo, como el aborto en tres causales y como no estamos educando respecto a eso y a fomentar una educación no sexista y la interculturalidad considerando las especificaciones regionales.

¿Cuál crees tú que es el principal desafío de la UFRO hoy?

Darse cuenta de la necesidad de una política de género, la creación de una unidad especializada, con personas que sepan del tema, que sean capaces de cuestionarse ¿Por qué como mujeres ganamos menos que los hombres? ¿Por qué las mujeres tenemos doble o triple jornada de trabajo? ¿Por qué no producimos igual que los hombres? necesitamos que se reconozca que nosotras como mujeres no tenemos las mismas oportunidades que los hombres, para que vayamos avanzando en los estudios respecto a esto. También está el acoso ¿Por qué las mujeres sufren más acosos que los hombres? ¿Por qué no nos creen? Porque siempre se nos cuestiona, eso es lo que debe ir cambiando y reconociéndose. 

¿Qué crítica constructiva harías a la UFRO?

Al sistema de jerarquización, que está destinado a hombres, nunca se ha analizado por qué la mujer no puede hacer lo mismo en cuanto a productividad que los hombres, porque estamos dedicadas a la crianza y porque además hay una sociedad que no refuerza la compatibilidad de roles en la crianza, lo que produce que nos posterguemos como mujeres. La política social debiera apoyar la maternidad más que colocar obstáculos. 

¿Qué opinas del acoso? 

El acoso es la consecuencia de un sistema que ha puesto al hombre en superioridad a la mujer, en un sistema que nos cosifica, esto lo podemos ver con el tema de los desnudos. Un desnudo es un deleite para el placer masculino, pero no lo es cuando se utiliza en forma de protesta. Cuando el cuerpo de la mujer es deserotizado causa problemas. Eso produce que la violencia que es simbólica se reproduzca en relaciones que tengamos con hombres, quienes se sienten con el derecho de opinar sobre nuestras conductas y nuestros cuerpos.  En resumen, se necesita una política de género que sea capaz de visibilizar todos los cuestionamientos. La universidad tiene el lema “tradición y cambio”, hasta el momento no he visto el cambio, con una política de género podríamos empezar a crear relaciones más equitativas, un cambio estructural. 

Sobre género y la UFRO 

Ximena nos comenta que en Chile no hay variedad de posgrados que aborden la temática de género, pues solo se encuentra el Magíster en Género de la Universidad de Chile. Explica que esto ha generado que ella y dos colegas más tengan la intención de avanzar en la creación de un Magíster en Género, pero por razones de trabajo, investigación y publicaciones propias es una idea que no ha logrado emerger. 

“En Argentina todas las universidades tienen departamentos de género. Acá solo está el observatorio con una profesional a media jornada y con pocos recursos han desarrollado un trabajo excelente, pero se requiere mayor cuestionamiento y recursos desde la universidad”.  

¿Cuál es tu desafío personal ahora?

Como mujer, el principal desafío es poder investigar. Trabajar en investigación, escribir y compartir  lo que he hecho, He dedicado muchos años a la docencia y extensión; ahora ya puedo pararme de otra perspectiva y decir que quiero investigar. Para llegar a esto tuve que superar muchas etapas que tienen que ver con temas de la maternidad, como dejar la culpa de que omites a tu familia para hacer lo que te gusta. Ahora ya cumplida varias etapas personales  quiero hacer lo que me gusta. 

Equipo de Comunicaciones

Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades