“ El antipoeta es como el cuesco mismo de la chilenidad”

Luis Pradenas es de Temuco, pero lleva en París más de cuatro décadas residiendo. El ahora sociólogo, antropólogo y músico chileno, en 1992 se encontraba buscando la respuesta para regresar a la tierra que tuvo que abandonar producto del exilio. Fue así como logró registrar una de las conversaciones más íntimas que se conoce de Nicanor Parra.

Y es que hace 27 años, Pradenas junto a su amigo Phillipe Joubet, lograron convencer al fallecido antipoeta, quien se encontraba de paso en la capital francesa participando de Les Belles Etrangeres, recordado festival literario que dicha versión contó con 10 escritores nacionales invitados.

Acompañado de su cámara Betacam SP, la más tecnológica de su época, el equipo grabó un material inédito que esta tarde estrenarán a las 18 horas en el Auditorio Selva Saavedra de la Universidad de La Frontera. 

-¿Cómo lograron convencer a Nicanor Parra?

Nosotros contactamos a Nicanor antes que viajara porque queríamos filmar. Luego lo vimos leer en el centro George Pompidou donde se hizo una lectura de poesía, filmamos. Ahí, Felipe se acerca y le dice ‘¿cuándo nos juntamos a filmar?’, a lo que nos responde que nos juntemos el fin de semana en el hotel.

Nosotros buscamos acercamos a él hablando de la manera más simple sobre ciencia, poesía, identidad cultural. Esa fue la temática sin que hubiera un cuestionario, sino una conversación que surgía de nuestra propia necesidad de respuesta.

-La grabación data de 1992, tiempos de transición en Chile. ¿Qué pasaba por su cabeza al entablar esa conversación?

En el trayecto camino a hablar, pensamos el por qué hacemos el relato. Yo pensé en mi hija que estaba en Chile, en mi hija en Francia. Quería salir de todo marco académico y snob, no era para ir hablar sobre el análisis del texto, sino para conocer a Nicanor en una faceta después del plebiscito, cuando se decía que aquí había llegado la primavera, pero nosotros desde Francia veíamos que seguía la tormenta.

-Nicanor pocas veces se dejó entrevistar. La conversación es histórica.

Fue para mí una grata sorpresa saber que Nicanor no le daba bola a nadie y no daba entrevistas. Yo le dije que habláramos para nuestros hijos y me encontré ahora con la Colombina, con el Barraco, y fue muy emocionante que ellos me dijeran que él no le hablaba así a nadie, que habló como nunca.

Según Pradenas, el autor del hombre imaginario le tocó enfrentar un “periodismo de ataque, donde se muestra más el entrevistador que el entrevistado”. 

Cuando comenzamos a grabar le dijimos “hable lo que quiera”. Él respondió “pero por supuesto”.

FUNDACIÓN

-El documental da inicio a las actividades de la anti fundación. ¿Cómo se gesta el estreno de una pieza inédita?

Nadie nos paga por esto. Propusimos este video de forma gratuita a la anti fundación. El objetivo central es responder a una cuestión ética. Ni siquiera Nicanor nos pidió esto, él fue muy buena onda con nosotros. Muchos nos preguntaron cuánto nos cobró. ¿Sabes cuánto costó el video de “Yo tomo leche”? 1 millón el minuto. Nosotros financiamos todo con Felipe porque compartimos esa misión. Esta es una deuda estrictamente con Nicanor Parra.

-¿Fue un desafío entablar conversación con alguien tan ‘pillo’ como Nicanor?

-Totalmente. No podíamos perder el privilegio de hablar con alguien de una inteligencia muy por encima de muchos. Nicanor no es el poeta romántico que dice algo sobre “versos tristes esta noche... El tipo es un físico teórico.  

Hay mucha gente que habla sobre Nicanor Parra como “el viejo que cuenta chistes”. Pero, ¿tú crees que a un tipo que cuenta chistes le van a dar bola en el mundo? Nicanor y la Violeta, en mi apreciación personal, es como el cuesco mismo de la chilenidad. Tienen un pie en lo rural, en lo urbano. Nicanor es un tipo de alto vuelo.

Ricardo Olave

Facultad de Educación Cs. Sociales y Humanidades