Académico Dr. Álex Boso aborda consecuencias sociales por efecto de la pandemia

 

La pandemia de coronavirus cambió drásticamente la forma en que las personas viven, actúan y trabajan.

La serie de medidas que debieron asumirse debido a la adopción de los protocolos sanitarios, tales como no saludar de beso, mantener el distanciamiento social, el uso casi constante de mascarillas y el cumplimiento de los aforos, han sido causantes de importantes transformaciones en cómo las personas se relacionan.

Esto lo explica, en la edición del sábado 2 de octubre del Diario El Austral, Álex Boso, doctor en sociología y académico de la Universidad de La Frontera, donde señala que aún no se puede determinar a cabalidad las consecuencias de la pandemia, ya que esta todavía continúa y dejará huellas con efectos que serán observados por largo tiempo.

Según el investigador, uno de los factores que hace a esta pandemia distinta a otras que han ocurrido en el pasado, es el acceso a la tecnología, lo que ha permitido mantener los vínculos sociales, cumpliendo además un rol importante en la trazabilidad y seguimiento de las personas afectadas.

Sin embargo, uno de los aspectos más preocupantes tiene que ver con una menor socialización, especialmente de los jóvenes, pues se ha perdido lo que los sociólogos denominan “gratificación social”, que se obtiene al reunirse con pares, y que durante este periodo se ha visto seriamente afectada, provocando un notorio aumento en los problemas de salud mental de la población.

Por otra parte, las mujeres también se vieron muy afectadas al asumir, en muchos casos, tanto las obligaciones laborales como las tareas domésticas, incluyendo el cuidado de los hijos, padres o familiares, todas tareas que antes se solían tener con una clara división, y que ahora deben realizarse prácticamente al mismo tiempo, lo cual también produce un impacto en la salud mental.

Para el investigador, la pérdida de vínculos afectivos y sociales será sin uno de los grandes aspectos negativos de la pandemia, no fácil de superar; sin embargo, también existen otros positivos, ya que ahora como sociedad nos encontramos mucho mejor preparados desde el punto de vista sanitario para enfrentar nuevas catástrofes que puedan ocurrir en el futuro.

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